
A menos de 70 horas para volver. Vuelvo a sentir esa vibración en el estomago que suelo sentir cuando algo importante está a punto de suceder.
La mochila sobre la cama, algunas cosas ya dentro y anotadas en la lista. Otras fuera esperando el lugar que le corresponde. Preparar la mochila se convierte en un procedimiento casi científico.
Todo ha de ir en su sitio dependiendo de las posibilidades que tenga de ser usado. El peso ha de ir bajo y la mochila ha de estar dentro de lo posible equilibrada.
No olvidar nada es importante, desde las licencias de la federación de montañismo, hasta la manta de emergencia. Desde la navaja multiusos hasta las barritas energéticas.
Todo se convierte en imprescindible cuando intentas ir preparado para cualquier eventualidad.
La nieve ha bajado mucho, el sol está apretando y a este paso lo que encontraremos en lugar de la nieve, será un gran barrizal y solo veremos la nieve en las cimas.
Tengo ganas de salir ya. Empezar el viaje es cambiar el chip y ya solo pienso en disfrutar, en el objetivo y en el camino que nos lleva a el. Todo se convierte en algo sencillo y tan simple como caminar y caminar.
Cuando he hecho esta ruta en verano han sido 11 horas de marcha. Ahora con nieve… no sé. Pero seremos prudentes y madrugaremos mucho para poder dejarnos unas horas de luz por si nos retrasamos.
La mochila sobre la cama, algunas cosas ya dentro y anotadas en la lista. Otras fuera esperando el lugar que le corresponde. Preparar la mochila se convierte en un procedimiento casi científico.
Todo ha de ir en su sitio dependiendo de las posibilidades que tenga de ser usado. El peso ha de ir bajo y la mochila ha de estar dentro de lo posible equilibrada.
No olvidar nada es importante, desde las licencias de la federación de montañismo, hasta la manta de emergencia. Desde la navaja multiusos hasta las barritas energéticas.
Todo se convierte en imprescindible cuando intentas ir preparado para cualquier eventualidad.
La nieve ha bajado mucho, el sol está apretando y a este paso lo que encontraremos en lugar de la nieve, será un gran barrizal y solo veremos la nieve en las cimas.
Tengo ganas de salir ya. Empezar el viaje es cambiar el chip y ya solo pienso en disfrutar, en el objetivo y en el camino que nos lleva a el. Todo se convierte en algo sencillo y tan simple como caminar y caminar.
Cuando he hecho esta ruta en verano han sido 11 horas de marcha. Ahora con nieve… no sé. Pero seremos prudentes y madrugaremos mucho para poder dejarnos unas horas de luz por si nos retrasamos.

3 comentarios:
Buen viaje campeón. Que disfrutes de cada paso y vuelvas con las pilas bien recargadas.
Un beso fuerte.
¡¡Ya casi!! ¡¡Tocarás la nieve en la cima!! Preparaste tu equipaje. Detalles a no olvidar.
¿Cómo estás preparando tu alma? ¿Qué llevas, qué dejarás, que bajarás de la cima? Ansiedad... muestras ansiedad de querer estar "ya"! Como todos, yo creo. Anda, guapín, que me haces vivir tu viaje por anticipado y siento en mi pancita las mariposas que viven en la tuya. Me alegro mucho. ¡¡Muy buen viaje!! Que el viento despeine penas y cabroneos. Que la brisa te inunde de aromas montañeses y te contagie la paz y el silencio necesarios para el equilibrio. Anda, ya, vete! :P Y disfruta el barro también, diviértete, juega, sueña, vive. Besazo, guapo!
Gracias cuando vuelva prometo fotos. Un besazo
Publicar un comentario