miércoles, 30 de julio de 2008

Escuela de vela







Ale, que ya me he decidido. Que ya estoy arto de dejarlo para el año que viene y más arto aun de que todo el mundo que viene de sitios sin mar lo haya hecho y yo no. Dentro de unos días empiezo un curso de vela. Ni crisis ni manía que por 236€ no voy a ser más rico ni más pobre de lo que soy.

Apunte a mis dos hijos y están haciendo el curso esta semana, van de lunes a viernes 3 horas al día. Mi hija hoy ha vuelto con un chute de adrenalina que no se le quitaba la cara de felicidad de ningún modo. Así que dentro de unos días empiezo yo. Ya lo he decidido.

Parece que han ido mar adentro, turnándose en el manejo de las velas y el timón y a la vuelta mi hija ha llevado el timón todo el rato. El viento era de popa y bastante fuerte y el barco planeaba sobre la cresta de las olas. Según ella ha sido lo más divertido que ha hecho en su vida. Ni parques de atracciones, ni otros cursos, ni nada.

Según su hermano (el otro punto de vista de la situación) pilotaba como una loca y casi vuelca el barco de tan escorado que lo llevaba. Y que él, iba pidiendo un papel para escribir su testamento y sus compañeros iban cagados de miedo. (Tan payaso como su padre, que voy a hacer?)

Felices vacaciones


tercer cumpleaños

Pues nada, que ya tengo tercer día de cumpleaños. Mi segundo cumpleaños se lo debo al avión “Calderón de la Barca” gracias a Dios desguazado ya. Y mi tercer cumpleaños será a partir de ahora el 22 de Julio.

Habíamos terminado de cenar ya, mi mujer se levanto para traer unos frutos secos que le apetecían y decidí terminar con el último trozo de lechuga que quedaba en el plato. Estaba empapado en salsa de aceite y vinagre y… joderrrr se me fue por el otro lado empecé a toser intentando aclarar la garganta pero nada. Así que decidí beber un poco de agua y ahí la cague con todo el equipo.

El agua se fue directamente por mis vías respiratorias bloqueándolas. Mi mujer llego y se asusto al ver que no podía respirar empezó a darme unos golpes totalmente inútiles en la espalda. Mientras yo intentaba toser o hacer algún movimiento para liberar el paso de aire por mis pulmones. No podía ni hablar

Abrí la puerta para salir a la terraza con la vana esperanza de poder respirar, pero nada. El tiempo pasaba y pese a la paliza que me estaba dando mi mujer en la espalda, yo no era capaz de coger aire.

“Menuda manera de morir más tonta” pensé. “Dentro de un momento me desmayare y para cuando llegue la ambulancia yo ya estaré en el otro barrio” Miré a mi mujer que lloraba y gritaba mi nombre. Mis hijos se habían levantado y me miraban desde la distancia y sin saber que hacer. Una lágrima, que resbalaba por la mejilla de mi hija, me dio la entereza y la sangre fría para pensar.

Algo tenía que hacer y pronto, no había tiempo que perder. Mi familia estaba sin capacidad de reacción. “¿Qué se hace cuando alguien se ahoga? A mi mente llegaron las imágenes de la maniobra cuyo nombre no recordaba, Pero, ¿Que importaba el nombre?

Recordé que había visto que cuando estas solo, te la puedes hacer tú mismo golpeándote contra algo contundente, justo donde termina el esternón. Así que ni dudé me tire contra la baranda doblegándome y el agua que me impedía respirar salio disparada por mi boca. ¡¡Que sensación, aire de nuevo en mis pulmones!! En cuanto me recupere un poco, toda la familia practicamos la maniobra de HEIMLICH.

Creo que todos deberíamos saber hacerla.

http://www.saludymedicinas.com.mx/nota.asp?id=1232


Un abrazo