Que lo mejor de vosotros sea para vuestro amigo.
Si él ha de conocer el menguante de vuestra marea,
que también conozca su creciente.
Porque ¿Qué amigo es el que buscáis para matar las horas?.
Buscadlo siempre para vivir las horas.
Porque él existe para colmar vuestra necesidad, no vuestro vacío.
Y permitid que haya risa y placeres compartidos en la dulzura de la amistad.
Porque en el rocío de las pequeñas cosas el corazón encuentra su alborada y se refresca.
Khalil Gibran
martes, 10 de febrero de 2009
jueves, 5 de febrero de 2009
castigado

No bromeare nunca más con mis clientes.
No bromeare nunca más con mis clientes.
No bromeare nunca más con mis clientes.
No bromeare nunca más con mis clientes.
No bromeare nunca más con mis clientes.
No bromeare nunca más con mis clientes.
No bromeare nunca más con mis clientes.
No bromeare nunca más con mis clientes...
El caso es que la dichosa puerta de la calle, es de apertura automática y hace unos días que no funciona demasiado bien.
Algunas veces no detecta a quien pretende salir y muy consecuentemente no se abre.
Pues una señora intenta salir y la puerta no se abre se queda mirando hacia el detector de presencia (Como si mirando al detector pudiera activarlo) y al poco tiempo me grita “Esta puerta no abre o que”
A lo que yo le contesto “Es que no deja salir a los clientes que no han comprado” La señora se pone toda nerviosa y empieza a repetir “yo solo quería mirar, yo solo quería mirar” Le digo “Señora de un paso atrás y le abrirá” La señora insiste “Otro día si que comprare pero hoy no, hoy solo mirar” Está nerviosa, no sabe donde poner las manos y lo que es peor, no me escucha.
Me acerco a ella con mi mejor sonrisa, mientras le explico que el detector no va bien y hay que moverse un poco hacia atrás para que abra. “Hayyy que susto” me dice.
Jajaja se había creído mi pequeña broma. Dios mío con que facilidad se puede perder un cliente.
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