
Ayer tuve comida familiar, Y pensaba que parte de la familia se me está haciendo muy mayor, dos tías de ochenta y tantos, mis padres rozando los ochenta y un hermano a punto de entrar en los cincuenta ufff.
El caso es que la alegría, la nota de felicidad y humor. La puso una de mis tías. Una gran mujer sin duda, además en todos los sentidos. Andaba un poco depre últimamente, viuda desde hace unos años, vive sola en su casa y los días se le hacen largos y aburridos.
Pues bien hace unas semanas sus amigas se apuntaron a un viaje de personas mayores a Santander y se fueron a pasar 10 días. Pues bien, mi tía ha ligado. Bien, vale, dicho así suena un tanto raro.
Pero resulta que un santanderino, según ella de muy buen ver, le ha hecho proposiciones. Y claro el chute de adrenalina ha sido tal que se le han curado todos los males de golpe y luce una sonrisa de oreja a oreja. Y yo que me alegro. De momento dice que se llaman por teléfono y que el abuelo esta deseando encontrar un viaje hacia Benidorm para volverla a ver.
Y digo yo, que bonito ilusionarse de nuevo a los ochenta. Me parece una proeza, algo fantastico.
El caso es que la alegría, la nota de felicidad y humor. La puso una de mis tías. Una gran mujer sin duda, además en todos los sentidos. Andaba un poco depre últimamente, viuda desde hace unos años, vive sola en su casa y los días se le hacen largos y aburridos.
Pues bien hace unas semanas sus amigas se apuntaron a un viaje de personas mayores a Santander y se fueron a pasar 10 días. Pues bien, mi tía ha ligado. Bien, vale, dicho así suena un tanto raro.
Pero resulta que un santanderino, según ella de muy buen ver, le ha hecho proposiciones. Y claro el chute de adrenalina ha sido tal que se le han curado todos los males de golpe y luce una sonrisa de oreja a oreja. Y yo que me alegro. De momento dice que se llaman por teléfono y que el abuelo esta deseando encontrar un viaje hacia Benidorm para volverla a ver.
Y digo yo, que bonito ilusionarse de nuevo a los ochenta. Me parece una proeza, algo fantastico.

