martes, 8 de mayo de 2007

Aprendiendo un poco más




Hace unos días escribí en un foro un pequeño texto relativo al poder de los estímulos. Y he recibido una respuesta que me ha gustado. Tanto que traigo aquí el texto y la respuesta para compartirla con todos.

“Algunas veces una canción, una frase o un olor. Es capaz de trasportarnos a un lugar concreto. Sin que lleguemos a comprender cual es la relación entre el lugar y el estimulo.


Hoy mismo me ha pasado, una muestra de perfume, me ha llevado directamente al Puntal de la Caldera.


¿Como puede ser que un olor te lleve a un sitio tan concreto?


Ni idea. El lugar, impresionante y al que espero volver pronto, es el de la foto.




Quizá mirando la foto alguien pueda olerlo.”

Flavia responde:

"Durante mis visitas a Combray, regresaba siempre con una concupiscencia inconfesada a sumergirme en el olor mediano, viscoso, soso, indigesto y afrutado de la colcha de flores de mi tía Leonie...".

Este fragmento de "En busca del tiempo perdido" de Proust resume muchas de las características de la experiencia olfativa.


Y es que la conexión entre olor, memoria y emoción (conocida como fenómeno proustiano) tiene una base anatómica. La corteza olfatoria, que recibe información de olores a través de los nervios de la nariz, está unida directamente con la amígdala, una estructura cerebral que controla la expresión y la experiencia de las emociones, y al hipocampo, que a su vez controla la consolidación de los recuerdos (memoria).


Los recuerdos evocados por olores pueden parecer más nítidos o más intensos que otros recuerdos, porque son más emocionales que los recuerdos desencadenados por estímulos visuales, auditivos o táctiles. A pesar de que los olores no ayudan a la gente a recordar más información, los recuerdos que evocan están más cargados de contenido emocional.”

Pues gracias Flavia, hoy he aprendido un poco más.

2 comentarios:

titania dijo...

Pura fisiología.

Toni que fotos tan fantásticas, intente verlas desde el foro y no pude, son geniales, bueno muchas gracias, me di un paseito por esos lugares tan evocadores.

no pierdas ese perfume de vista.

besos Toni

Toni dijo...

Dentro de poco pondré más. A primeros de mes vuelvo a la montaña. Y esta vez habrá nieve. Espero poder hacer buenas fotos.

El perfume llego como regalo del día de la madre.

Una gozada olerlo sobre su piel, mmm…