
Llevo días queriendo hablar de la infidelidad. El caso es que buscaba información por que las estadisticas que yo conozco, no me parecen fiables. Y ahora mismo, no hay nada que me parezca fiable, vamos, que, no me fío, ni de mi mismo.
Tengo toda la impresión de que las encuestas sobre este tema, son ficción numérica. Más o menos como una película de Selenitas.
Tengo toda la impresión de que las encuestas sobre este tema, son ficción numérica. Más o menos como una película de Selenitas.
Y para muestra un botón: Según algunas estadísticas el 65% de los hombres es infiel, frente a solo el 18% de las mujeres.
Esto explicaría así de un plumazo el por que tantos hombres se han visto obligados a salir del armario.
La idea es que, como no hay manera de que un 65 % de nosotros se lo monte con un 18% de vosotras (salen a siete tíos y medio por mujer infiel) Pues resulta que nos hemos puesto a ser infieles con nosotros mismos. No quedaba otro remedio si queríamos cumplir las estadísticas;-)
Evidentemente unos fantasean y otras mienten sobre ese tema. Curiosamente y continuando con lo que he visto en la estadística, parece ser, que somos el país con menos actos sexuales por semana. (Lo cierto es que no he querido ni mirar la cifra) Mejor corro un estupido velo sobre este tema.
Y ahora pasando ya de cifras y estadísticas, hay una cuestión de fondo, que habría que aclarar antes de hacer ningún calculo.
¿Que es la infidelidad? O mejor dicho. En que momento se empieza a ser infiel.
¿A partir del primer pensamiento erótico con otra persona?
A partir del primer coqueteo?
A partir del primer beso?
A partir del primer toqueteo?
A partir de el momento en que haya sexo? (¿Incluimos aquí sexo oral? o ¿Hacemos caso al ex presidente de EEUU. Según él una mamadita, ni es sexo ni es ná de ná?)
Para finalizar os diré que hay algo, sobre lo que parece que hay bastante acuerdo. Y es que, hay bastantes personas, si son engañados, prefieren no saberlo.
Esto explicaría así de un plumazo el por que tantos hombres se han visto obligados a salir del armario.
La idea es que, como no hay manera de que un 65 % de nosotros se lo monte con un 18% de vosotras (salen a siete tíos y medio por mujer infiel) Pues resulta que nos hemos puesto a ser infieles con nosotros mismos. No quedaba otro remedio si queríamos cumplir las estadísticas;-)
Evidentemente unos fantasean y otras mienten sobre ese tema. Curiosamente y continuando con lo que he visto en la estadística, parece ser, que somos el país con menos actos sexuales por semana. (Lo cierto es que no he querido ni mirar la cifra) Mejor corro un estupido velo sobre este tema.
Y ahora pasando ya de cifras y estadísticas, hay una cuestión de fondo, que habría que aclarar antes de hacer ningún calculo.
¿Que es la infidelidad? O mejor dicho. En que momento se empieza a ser infiel.
¿A partir del primer pensamiento erótico con otra persona?
A partir del primer coqueteo?
A partir del primer beso?
A partir del primer toqueteo?
A partir de el momento en que haya sexo? (¿Incluimos aquí sexo oral? o ¿Hacemos caso al ex presidente de EEUU. Según él una mamadita, ni es sexo ni es ná de ná?)
Para finalizar os diré que hay algo, sobre lo que parece que hay bastante acuerdo. Y es que, hay bastantes personas, si son engañados, prefieren no saberlo.
Y yo me apunto. Sinceramente prefiero no saberlo.

3 comentarios:
jeje yo tambien que nadie me lo diga.
No creo que esto de pensar en alguien sea infidelidad, a partir a ahí ya me lo pensaría, y eso de la mamdita jeje como tu dices, eso definitivamente es infidelidad, por Dios!! de todas todas.
Besitos castos en la manita por si acaso jejeje.
Personalmente creo que la infidelidad comienza en mi cabeza. No importa el tipo de lazos que yo tenga con mi pareja (casada, en pareja, novios), pero me debo a el/lla.
Una vez que me fuí de su lado, ya está. No es como cuando Eva se separó de Adán, comió la fruta, y pecó y luego el resto de la historia... pero "cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia".
Pienso que la infidelidad muchas veces parte de la base de las carencias que tenemos y tratamos de mitigarlas o de llenar esos vacíos con personas que van apareciendo o con personas que fueron amigos y luego cruzaron una fina línea y se rompió mucho más de lo que se pueda calcular.
Sexo virtual es infidelidad? Sí. Sexo oral? sí. Sexo como lo que gustes mandar... Sí.
Porque, teóricamente, me debo a mi pareja. Y viceversa.
Yo fui infiel. No de todas las formas posibles (o que hubiese en aquel momento querido), pero un beso (o varios) fueron infidelidad.
Al primero, no lo planifiqué. Pero sí a los que siguieron. Pero ese primer beso también formó parte de mi responsabilidad porque no tendría que haber subido al auto con mi querido amigo casado (y yo también).
Fue su culpa? Sí. Fue mi culpa? Sí.
Fui infiel al pasar más allá de la línea que dividía lo consciente que yo era (o no). Y fui perdonada. Y perdoné.
Quizá no piense en otra persona con un pensamiento erótico, como me pasó al principio, pero ¿qué es añorar otra charla, otros ojos, otros brazos, otra voz, otra mirada? Es un paso para la infidelidad en forma práctica. Y nada más.
La infidelidad es tan sencilla y complicada a su vez, que al sólo pensar, al sólo hecho de ser conscientes y no querer dañarnos o dañar, tendríamos que salir disparando de nuestros pensamientos.
Las consecuencias son devastadoras. Quizá sean momentos placenteros y apacibles. Pero luego, se convierten en sensaciones horribles de culpa, de miedos, de confusión, de no saber quién soy, qué soy capaz, hasta dónde. Cómo mirar a los ojos y continuar mi vida luego, con mi compañer@? Solamente sincerándonos y diciendo la verdad. Lo hice. Funcionó.
Pero lo que sigue funcionando... es la memoria.
Mama míaaaa. Para responderte debería escribir mucho mas que tu con lo cual me da para volver a hablar de la infidelidad. Hay cosas en las que no estoy en absoluto de acuerdo. Y otras en las que si evidentemente.
Ya lo comentaremos. Un beso
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