lunes, 28 de mayo de 2007

Aventuras y desventuras de un día de fiesta.


Veinte minutos antes de la hora prevista. Guapisismos todos (bueno, conmigo se hizo lo que se pudo) salimos hacia la iglesia.
Empieza la misa y el cura se pone a dar un sermón de más de media hora. En la esquina del banco en el que estoy sentado, un niño llora, por que su mama embutida en un vestido nuevo, no quiere cogerlo en brazos. Las señoras mayores miran con muy mala cara a la madre y al niño.

Dos minutos después una señora mayor increpa a la madre y a ella se le unen varias viejecitas más. La madre se ruboriza y se levanta para salir con el niño.

Y yo que no soy más cabrón por que no me entreno. Suelto en voz alta “Y él dijo. Dejad que los niños se acerquen a mi”

Entonces, mi mujer me da un codazo acompañado de una mirada asesina. Mi hija explota a reír. El chico de mi otro lado me da la mano felicitándome, el cura para el sermón y mira hacia nosotros. Las abuelas unas miran al cura y otras dirigen miradas asesinas hacia mi.

Los del banco de atrás me dan palmaditas en la espalda felicitandome. Y yo. si no fuera por que está mi hijo ahí esperando recibir la comunión, me hubiese ido con la mujer y el niño.


La iglesia como cualquier otra multinacional dice una cosa y hace otra. En fin. Otro día más.


Por cierto joder con la vidriera pobre niño:-s

4 comentarios:

thot dijo...

jajaja...vaya como saltas !!! jajaja...Seguro que te has leído los libros ZEN ??? Pa mi que no, jajaja...
Lo de la vidriera es la bomba !!jajaja.
Un abrazo !!

(Me ha gustado tu reacción)

Anónimo dijo...

Pues yo como creyente he de decir que tienes razón en lo de "Dejad que los niños se acerquen a mí"; es más, a la mayoría de curas (no carcas) no les importa que el niño llore o juegue (¡¡son niños!!).
A mí lo que personalmente me molesta es la pasividad de ciertos padres/madres que no son capaces de educarlos y después los niños la lían allá donde van (colegio, iglesia, tienda, centro comercial...) y ellos miran hacia otro lado como si la cosa no fuera con ellos... ¡¡qué lo riñan otros!!

Tampoco estoy de acuerdo con las viejecitas mirada-asesina, ¿eh?, que también se las traen.

Como verás, estoy quemadita con los padres "yo nunca riño a mi hijo/a"...

Un beso y espero que la comunión fuera un día que disfrutárais todos, especialmente tu niño.

Toni dijo...

jajaja gracias Thot y Athenea. Si alguna viejecita se pasa conmigo la llamo “sepulcro blanqueado” y ya, la liamos.

Lo cierto es que lo suyo hubiese sido ensayar una sonrisa y dejar que pasara sin más, sin embargo ya de muy pequeño mi abuela me recriminaba “Eres un espíritu de contra” y eso, es algo bastante superior a mi.

Athenea yo creo que la educación ha de tener premios y castigos es un procedimiento simple. Lo que no hay es que abandonarlo y eso por desgracia muchos padres lo han hecho.

Un beso

Karina dijo...

"La iglesia" son todos los que están dentro, desde el cura hasta las viejas, las madres embutidas, los niños y la mar en coche. Por eso hablar en plural, creo que es muy abarcante. Quizá sí el sepulcro blanqueado de la viejita que se olvidó de lo que es ser madre y de niño pequeño... Y quizá hubiese mandado a la m* a quien sea tb, y hubiese ido tras la madre para ver si necesitaba ayuda. Ya lo he hecho. Y fue mejor sermón en forma activa que todo lo que un hombre pueda decirme.
Mi conciencia y mi corazón pudieron armonizar.