miércoles, 25 de abril de 2007

Luna




Nadie me aviso, no había indicador alguno.

Nadie me dijo: “Aquí, te puedes tropezar con la luna”

Y mírame, acostado junto a ti.

Con el cielo salpicado por un millón de estrellas,

celosas de ver tu blanca piel sobre mi pecho.

Nadie nos observa esta noche, salvo ellas.

Mi alma se llena de tu mágica ternura.

Cuando cierro mis ojos deslumbrados por los tuyos,

empiezo a sentir sobre mi piel tu geografía,

Mare Tranquillitatis sobre mi estomago

Leibnitz oprime mi pecho

Mientras Mare Nubium flota sobre mi cabeza.

Quien lo diría, que yo un humano común

Aprendiese tu geografía.

4 comentarios:

Pau dijo...

Con este escrito, has tocado el alma de esta humana común. Felicidades por tu pluma, Toni.

Un beso.

titania dijo...

y tu escrito embruja como la mágica luz de la luna.

Toni escribes bello.

Toni dijo...

Gracias son unas palabras que escribí hace ya tiempo, cuando conocía el arte de abrazar musas.

Alma dijo...

Mi niño guapo... tienes manos de poeta. No dejes de escribir.