
Nadie me aviso, no había indicador alguno.
Nadie me dijo: “Aquí, te puedes tropezar con la luna”
Y mírame, acostado junto a ti.
Con el cielo salpicado por un millón de estrellas,
celosas de ver tu blanca piel sobre mi pecho.
Nadie nos observa esta noche, salvo ellas.
Mi alma se llena de tu mágica ternura.
Cuando cierro mis ojos deslumbrados por los tuyos,
empiezo a sentir sobre mi piel tu geografía,
Mare Tranquillitatis sobre mi estomago
Leibnitz oprime mi pecho
Mientras Mare Nubium flota sobre mi cabeza.
Quien lo diría, que yo un humano común
Aprendiese tu geografía.

4 comentarios:
Con este escrito, has tocado el alma de esta humana común. Felicidades por tu pluma, Toni.
Un beso.
y tu escrito embruja como la mágica luz de la luna.
Toni escribes bello.
Gracias son unas palabras que escribí hace ya tiempo, cuando conocía el arte de abrazar musas.
Mi niño guapo... tienes manos de poeta. No dejes de escribir.
Publicar un comentario