jueves, 16 de septiembre de 2010

Tocado

 
El caso es que esta mañana cuando he llevado a mis hijos a la parada del bus escolar. Me he fijado que la hermana de la preciosa Nicol, no va al cole y en teoría empezaba este curso.

Así que ni corto ni perezoso le he preguntado a su madre. La madre me dice que la niña esta enferma y que de momento no puede ir al cole, le digo que los niños son fuertes y que pronto estará subiendo al autobús junto con Nicol y que seguro que Nicol va a cuidar de ella, claro por que Nicol (tiene 6 años) es mayor (digo esto en voz alta para que Nicol me oiga) y ella afirma que cuando su hermana venga ella la cuidara. 

La madre me mira con una mirada triste al mismo tiempo que agradecida y yo me pongo a hablar con Nicol sobre la mochila tan bonita que tiene este año. Cuando llega el bus y suben los niños una madre se acerca a mi y me dice: “Espera a que se vayan que he de hablar contigo” Y cuando nos quedamos solos me suelta “¿Pero tu no sabes que la hermana de Nicol tiene cáncer y ha estado muy mal?” Joderrrr se me ha caído el alma a los pies. Pues no, no lo sabía. Y ella me dice “Menos mal que no has metido la pata” Pues sí.

Me he quedado pensando en los padres, en los abuelos y lo que habrán pasado y también en la niña que a sus 3 años tiene que aguantar todo un tratamiento para la leucemia. Sé que hoy hay muchas esperanzas sobre todo si son niños pero aun asi… joder no es nada justo

1 comentario:

Alma dijo...

No, no es justo pero como tú bien dices hoy hay muchos avances en ese campo y seguro que sale adelante.

Un beso