sábado, 30 de junio de 2007

violencia


Llevo días sin escribir, no me gusta escribir cuando estoy cabreado. Y lo estaba. No conocía a la mujer que mataron el jueves pasado en el portal de su casa aquí en el pueblo de al lado. Pero sus hijos y los míos van al mismo colegio, su hijo un curso más que el mío y su hija dos cursos más que la mía.

Mi hija me pregunto como podía pasar eso. Desde su punto de vista la pregunta fue: “¿Como un padre puede matar a una madre?” Para ella no eran un hombre y una mujer o un ex - marido y su ex esposa.

Sino dos padres. Fue difícil de explicar, por que ni la adicción a la cocaína, ni los celos, ni nada. Es motivo suficiente como para terminar con la vida de alguien.

Y no solo eso, hay que pensar en la situación en la que quedan los niños. Su madre muerta y su padre en la cárcel.
Piensa uno automáticamente en los abuelos. Pero habéis pensado en que situación están los padres de él. Cierto es que los abuelos por parte del padre no son culpables de nada, pero tampoco están en una situación agradable, ni fácil.

Un despropósito detrás de otro. Mientras la madre moría en el portal los dos hijos dormían unos pisos más arriba. Las sirenas de la ambulancia y de la policía despertaron a la niña que bajo y se encontró a su madre muerta en mitad de un charco de sangre.
¿Quién borrara ese recuerdo de su mente? Y lo que es peor ¿ Como le afectará a partir de ese mismo día?

Demasiadas preguntas muy pocas respuestas
Un abrazo.

3 comentarios:

Alma dijo...

Desgraciadamente eso es algo que difícilmente podrán olvidar esos niños, tendrán que ponerse en manos de psicólogos que les ayudaran pero seguramente siempre les quedará algo dentro... y al resto creo que siempre nos seguirán temblando las piernas cuando vemos esas noticias. Que mierda de todo eso y que mierda que parece que en lugar de disminuir va en aumento, ¿de quién te puedes fiar? Nunca sabes si te puede tocar a ti...

Anónimo dijo...

la verdad es que nadie piensa en eso que has comentado...normalmente lo escuchas, te da rabia, pero por desgracia estamos tan acostumbrados que no "vemos" mas...
Gracias por recordarnos que no es solo el hecho del asesinato...sino las secuelas...
Saludos

Anónimo dijo...

¡Mierda! En todos lados se cuecen habas. Qué horror. Cuando me lo contaste, temblaba y no salía del shock. Y ahora, vuelvo a leerlo, y es de terror. En la mente de los niños no se borrará jamás. Ni la escena ni la ausencia. No importa fruto de qué, tu niña tenía razón. En primer lugar "padres". Pero cuando se trastocan cosas, listo. Pasan estas cosas. Más allá de los problemas adultos, están ellos. A quienes les dimos vida y ellos no pidieron nacer en nuestro hogar! Suspiro... y empatizo a la distancia por estos pequeños y por esta madre que ya no está. ¿Es que son tan graves los problemas que tienen que supuestamente ser solucionados por sacárnoslo de encima con la muerte? Nah, este hombre llevará el problema de por vida. Porque está en él. Y ya no lo puede remediar con nadie. Besines tristísticos.