Veamos hablo de una mujer que me compro ayer un par de colchones cuando estaba aquí en la tienda me tuve que tomar una tila por que me estaban entrando ganas de matarla. Hablaba solo ella (sería más correcto decir que no callaba) y pasaba de un asunto a otro que no tenia nada que ver, sin parar siquiera a respirar.
El caso es que esta mañana le he llevado los colchones y cuando llego a su casa me pide que le lleve los colchones viejos a una casa en el campo. Buenoooo vale hay crisis y hay que quedar bien con los clientes, les falte un hervor o no. Así que cargo los colchones viejos no sin pasar un rato de asco (no entiendo como podían dormir allí, por lo viejos y sucios que estaban los colchones)
Bien pues llevo los colchones a su casa de campo y empieza a decirme que me lleve un sofá para tirar a la basura. Vale lo cargo y cuando ya he terminado me dice que le tire también un frigorífico y un horno ya se me hinchan las narices y le digo que no, que si tiene tanto para tirar que se busque a alguien o que se alquile una furgoneta. Vamos que del uso al abuso no hay mas que un simple paso y esta mujer ya había dado dos..
Menos mal que por la tarde mi chica cantaba en el concierto que organiza todos los años el colegio y lo hizo muy bien, cantó a dúo con el chico que le gusta (psssss yo no he dicho nada) Cantaron una canción de la película la bella y la bestia y se llevaron el aplauso más sonado de todos los que se oyeron anoche. Le falta madurez en algunos tonos pero esta niña apunta maneras.


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