miércoles, 27 de agosto de 2008

Navegando día 2



Martes: día dos de navegación casi en solitario.

Entra un levante que da respeto, el monitor nos dice que posiblemente hoy no salgamos, pero que la última palabra la tiene el encargado. Se celebra una mini reunión entre los monitores y el encargado, al final deciden que si saldremos.

Saldrán menos barcos y más lanchas de apoyo, ayer salimos 5 veleros y 2 zodiac de apoyo. Hoy solo saldrán tres veleros con tres zodiacs. Evidentemente nos quieren tener muy controlados el riesgo de volcar con este viento es muy alto.

Como yo voy en el barco más grande me ponen un compañero novato. Es el segundo día para el y el noveno para mí.

Salimos y otra vez nos vamos contra un barco atracado. Esta vez el barco de socorro del puerto. Tan solo he perdido de vista la trayectoria unos segundos, mientras intentaba fijar la pala del timón que se había enganchado en un cabo y ya nos hemos desviado.

Pero después de este pequeño, pero ya habitual incidente. Salimos de puerto en tan solo dos maniobras biennn. Cuando dejamos atrás la protección del puerto el viento ya nos da los primeros avisos haciéndonos escorar peligrosamente.

Las olas empiezan a ser grandes unos 3 metros jugamos a llevar el barco al limite y eso nos hace estar cerca de volcar un par de veces. Al poco se acerca la zodiac con el instructor y nos dice que se ha soltado un cabo que sujeta la vela a la botavara y que hay que atarlo.

Me advierte que no mire nada más que el cabo o de lo contrario me mareare. Empiezo a atar cuando de pronto una ola me empapa por completo. Miro a mi compañero y esta blanco. Una gran ola nos ha entrado por popa y casi nos hunde. Cazo la vela y me olvido del nudo que se ha quedado a medias, nos movemos y ya tenemos timón para sortear las olas.

Llegamos a un punto en el que hay que virar. Pero aquí el genio, el súper experto con 9 días de práctica, en vez de virar hacia el lado correcto, lo hago hacia el contrario. Me vi en el agua, el barco se quedo escorado al máximo, tanto que el agua entraba por el lateral mientras mi compañero y yo inclinamos todo el peso hacia el lado contrario.

Solo la suerte evito que acabásemos dándonos un chapuzón. Cuando recuperamos la normalidad se nos acerca el monitor con la zodiac yo estoy chutado de adrenalina y la sonrisa no me cabe en la cara. El monitor pregunta si estamos bien, le digo que si y mientras lo digo miro a mi compañero, el pobre esta vomitando por estribor.

Demasiadas emociones para un segundo día. Volvemos a puerto intento no forzar para que el barco no se mueva mucho. El mar huele intensamente a yodo y disfruto del trayecto. mientras mi compañero se refresca tirandose agua por la cabeza. Intentando que le pase el mareo.

Las tres horas de diversión pasan factura. He roto las zapatillas (todavía no entiendo como) me sangra una rodilla y también el pie. Me duele el brazo de hacer fuerza sujetando la caña del timón y tengo un arañazo en el cuello que me he hecho en una de las maniobras. Como se suele decir: “jodido pero contento”

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esoooooooo, así, así! Muuuy bien, feliz por ti, mi majo preferido! Keep trying! Keep smiling!