domingo, 31 de agosto de 2008

Día cuatro despedida y vuelque.




Hoy he decidido hacerme el vago, ayer monté y desmonté el barco prácticamente solo, hoy que lo monte mi compañero. Son las 11 de la mañana y el sol aprieta fuerte. Ayudo a mis hijos a montar sus barcos, cuando termino veo que el monitor está ayudando a mi compañero a terminar el nuestro.

Cuando subimos, se pone al timón y yo le dejo hacer. Nos vamos contra el pantalán, el barco se da la vuelta y volvemos a la rampa, yo hago dos de las cinco cosas que hay que hacer, pero si el timón no está controlado, lo que yo haga no sirve de nada.

El monitor nos empuja fuera de la rampa para que salgamos y volvemos a chocar contra un barco atracado, cuando por fin nos despegamos del barco chocamos contra el barco de mi hija. Como íbamos despacio no pasa nada. Estoy a punto de quitarle el timón pero me lo pienso y lo dejo que disfrute de la experiencia.

Por fin salimos de puerto, nos adelantan los niños pequeños y los grandes, nos adelantan las tortugas, yo me estiro en la proa y le dejo hacer. Los monitores hacen un circuito con boyas y nos dedicamos a darles vueltas.

Se levanta el viento la cosa se pone divertida y me pongo a trabajar. Cada vez que viramos se anticipa y se cambia de sitio demasiado pronto, recibiendo como castigo un par de “botavarazos” lo cual hace que suelte el timón y que perdamos el control. Le explico cuando se ha de cambiar y en la siguiente boya se cambia a tiempo, pero está tan concentrado en eso, que no cambia el timón de posición y al final y pese a mis gritos volcamos.

Caigo debajo de las velas pero sin problemas, llevamos chaleco salvavidas y este tira de mi hacia arriba con fuerza. Las dos zodiac vuelan hacia nosotros. Yo estoy partido de risa, volcar el barco es una buena despedida para este curso. El monitor se tira asustado al mar, pero estamos los dos bien. Solo hay que poner el barco en su posición natural y cuando lo hacemos descubrimos que hemos roto un enganche de la vela mayor así que enganchamos un cabo a la zodiac y nos remolca a puerto. El curso ha terminado de la mejor manera posible… con un buen baño.

4 comentarios:

thot dijo...

Bueno, habrá sido una buena experiencia no??? La verdad es que no entendía la mitad de los términos de los que hablas. Debe de ser porque soy interior :)

Un abrazo.

Toni dijo...

jajaja no te preocupes por que hasta hace muy poco yo tampoco conocia los terminos.

Aunque lo de los terminos es lo de menos, la peligrosa en el barco es la botavara que es la barra que sujeta a la vela por la parte inferior, va en posición horizontal y se mueve de un lado a otro del barco arrasando con cuantas cabezas encuentra a su paso. Menos mal que es de aluminio si no habria que navegar con casco integral.
Un abrazo socio

titania dijo...

Yo que soy de tierra firme, ni te cuento a que me suena todo esto¡¡

Te lo has pasado bien ehhhhhhh¡¡

besos y abrazos.

Toni dijo...

Hola Titania muuuaacckkkk. Siiii que me lo he pasado muy bien.

Aprender a navegar después de tantos años aplazándolo, ha tenido varios sabores.
Uno de ellos el de haber cumplido con algo aplazado durante demasiado tiempo.

Otro, el de volver a los orígenes. Mis abuelos eran marineros e incluso mi padre paso 5 años en un pesquero. Y yo, pesé a vivir en la orilla del Mediterráneo, sin tener más contacto que el de ir a la playa en verano.

Estoy pensando si apuntarme a la escuela náutica y sacarme el PER (patrón de embarcaciones de recreo) Así soy yo, me cuesta empezar pero cuando lo hago, me apasiono.

otro beso.