Es una pena que las buenas costumbres se pierdan.
Y como depende de mi recuperarlas, pues las recupero y listo.
Así que volvemos a los chistes del viernes. ¿Por qué no?
“Una pareja estaba practicando sexo, cuando el marido sufre un paro cardíaco. El hombre fallece pero su aparato de grandes dimensiones, no baja. La mujer se siente abochornada ya que la sabana con la que le han tapado parece una tienda de campaña.
Al cabo de un rato llegan los de la funeraria con el ataúd y lo meten dentro. Pero la puerta del ataúd no cierra y pese a que lo intentan, no pueden doblarle el pene.
El de la funeraria, ya cabreado con el tema, le pide a la señora un cuchillo eléctrico y le corta el pene. La mujer llora desconsolada. El de la funeraria deja los 26 cm. de pene en la caja, al lado del muerto, cierra el ataúd y empiezan a bajarlo 5 plantas por la escalera.
El caso es que en cada rellano el pene rueda por dentro del ataúd haciendo un ruido bestial y los vecinos no dejan de asomarse a las puertas. Los de la funeraria dejan el ataúd en el suelo y el encargado le dice a la viuda.
-“Señora, ¿No tendrá usted en casa un tarro de Mayonesa?”
- ¿Mayonesa? Si claro pero: ¿Para que quiere ahora la mayonesa?
- Usted traiga la mayonesa, que el profesional aquí, soy yo
La mujer regresa con un tarro de mayonesa en la mano, el de la funeraria abre el tarro moja el pene en la mayonesa y se lo mete por el culo al difunto. En ese momento al difunto se le escapan un par de lágrimas que le ruedan por las mejillas. Cuando la mujer mirándolo fijamente grita “¿NO DECÍAS QUE NO HACIA DAÑO? EHHHHH”
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1 comentario:
jajajajaja, por diosssss que antiguo jajajajaja pero que bueno jajaja
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