
Después de dos días en dique seco por el excesivo viento, ayer volvimos al mar. No os podéis imaginar la sensación de torpe que tengo cuando no soy capaz de hacer bien la maniobra de salida.
Los monitores le quitan hierro al asunto diciéndome que son cinco cosas a controlar en menos de un minuto y que una de ellas exige un nudo.
Hoy los monitores tenían algo entre manos (fiesta privada) y se han librado de nosotros mandándonos a dar la vuelta a la piscifactoría que está a tomar por culo de lejos. Tanto que hemos salido de protección de la bahía, Por cierto los acantilados de sierra helada son una preciosidad.
Cuando estábamos muy adentro ha pasado relativamente cerca de nosotros un barco que hace la ruta Benidorm-Denia. Como hace una tarde excelente están casi todos en cubierta disfrutando del sol.
Miro a mi compañero y le digo “Tu que crees, ¿En general somos unos borregos o no?” Me mira diciendo. “No sé de que va esto” Entonces, levanto los brazos y grito a los del barco “EEEEHHH HOLAAAAA” Si había 100 personas en cubierta al menos 85 responden al saludo.
- “Borregos” le digo.
- Hombre no puedes decidir que son borregos así
- Mira dentro de un rato te encuentras a todos esos por Benidorm y les saludas y como mucho te saludan cinco
- Pero hombre es que es diferente
- Claaaaarooo aquí somos marineros y allí somos simples humanos.
- Tú tienes unas ideas bastante raras.
Y tanto que si pienso para mí.
Al cabo de un rato cuando volvemos hacia puerto se acerca mi hija, que va sola en un barquito gritando. “He chocado con un pez, me ha mirado y se ha ido” Está alucinada y aunque parezca muy difícil hay que tener en cuenta que las barcas de pesca estaban entrando a puerto y tiran por la borda los peces rotos o los que saben que no se venderán. Y eso hace que haya cientos de gaviotas y también por que no peces que se aprovechan de ese alimento fácil de conseguir.
Los monitores le quitan hierro al asunto diciéndome que son cinco cosas a controlar en menos de un minuto y que una de ellas exige un nudo.
Hoy los monitores tenían algo entre manos (fiesta privada) y se han librado de nosotros mandándonos a dar la vuelta a la piscifactoría que está a tomar por culo de lejos. Tanto que hemos salido de protección de la bahía, Por cierto los acantilados de sierra helada son una preciosidad.
Cuando estábamos muy adentro ha pasado relativamente cerca de nosotros un barco que hace la ruta Benidorm-Denia. Como hace una tarde excelente están casi todos en cubierta disfrutando del sol.
Miro a mi compañero y le digo “Tu que crees, ¿En general somos unos borregos o no?” Me mira diciendo. “No sé de que va esto” Entonces, levanto los brazos y grito a los del barco “EEEEHHH HOLAAAAA” Si había 100 personas en cubierta al menos 85 responden al saludo.
- “Borregos” le digo.
- Hombre no puedes decidir que son borregos así
- Mira dentro de un rato te encuentras a todos esos por Benidorm y les saludas y como mucho te saludan cinco
- Pero hombre es que es diferente
- Claaaaarooo aquí somos marineros y allí somos simples humanos.
- Tú tienes unas ideas bastante raras.
Y tanto que si pienso para mí.
Al cabo de un rato cuando volvemos hacia puerto se acerca mi hija, que va sola en un barquito gritando. “He chocado con un pez, me ha mirado y se ha ido” Está alucinada y aunque parezca muy difícil hay que tener en cuenta que las barcas de pesca estaban entrando a puerto y tiran por la borda los peces rotos o los que saben que no se venderán. Y eso hace que haya cientos de gaviotas y también por que no peces que se aprovechan de ese alimento fácil de conseguir.





