lunes, 4 de febrero de 2008

batallitas part One


Este fin de semana me he ido a ver a mi amante Granadina. Lo cierto, es que esperaba verla mucho más blanca, pero aun así no me ha decepcionado.

Una de las cosas que menos me apetecía de ir a Granada es que esta vez iba a ir solo. Y es que no soporto comer solo, me da mal rollo, sé que es una manía como otra cualquiera. Pero me lo tome como un reto y me fui a cenar unas tapas yo solito.

Como tengo menos don de la palabra que un mimo en plena actuación, pasé toda la noche solo. Cuando ya había comido bastante, entré en una cafetería justo cuando salía el último cliente. Pregunte si iban a cerrar y la camarera muy simpática me dijo que no, durante unos minutos me dio conversación. Tenía una sonrisa fácil y una mirada picara.

Entraron más clientes y se fue. Eran dos mujeres de unos cincuenta y tantos con un pedal importante para ser las diez y media. Una de ellas me miro de arriba abajo varias veces, la otra creo que no podía ni verme, tenía los ojos vidriosos y muy rojos. Se apoyo en la barra, intento decir algo y lo dijo, pero era ininteligible

La camarera y la que estaba menos borracha estuvieron cuchicheando, cuando la camarera se aleja de ellas, pasa por delante de mí, me mira a los ojos y sonríe. (Le leo en la mirada “la que te espera”) y se va al otro extremo de la barra mientras yo la sigo con la mirada.

De pronto oigo a mi lado.
- “Tu no eres de aquí” La miro de arriba abajo como hizo ella conmigo hace unos minutos.
- “Tu tampoco” le respondo.-
-“Yo si, yo si” Grita mientras golpea la barra con el índice al tercer golpe, tiene que apoyarse en el dedo para mantener el equilibrio.
- “¿A que has venido?” La vuelvo a mirar mientras pienso que contestarle
- “A ver a mi amante” le respondo. Se queda fuera de juego y vuelve con su amiga, aprovecho para pedir la cuenta. Cuando se acerca la camarera con la cuenta. La mujer vuelve al ataque
- “¿Y por que no está aquí contigo?”Me mira como diciendo... Te he pillado en una mentira
-“Por que ella nunca viene, siempre he de ir yo a buscarla” Mientras yo ya he pagado y ella quema sus últimos cartuchos.
- “Tu has venido a esquiar, esquí de fondo” me dice mientras me cierra un ojo, en un guiño que parece más una mueca.

“Es posible pero me tengo que ir" Le respondo. Me voy directo al hotel, he traído mi libro y creo que esta noche, él será mi mejor compañía.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Definitivamente, comer solo da un mal rollo............. y encima van y te lo confirman! ¿Con qué ánimo vas a volver a entrar solo en una cafetería por la noche?

Besazos.