
He pasado unos días, en los que me he sentido raro, he estado analizando y concluyendo lo que han sido estos últimos años de mi vida. Y después de estos días de análisis y reflexión, me doy cuenta de lo ciego que he estado y de lo tonto que he sido. Me doy cuenta que he sido bastante estúpido.
Sin embargo no me siento mal, sino raro, simplemente raro. No se trata entonces de un arrepentimiento de algo que haya hecho o dejado de hacer. Es más bien el sentirme desligado de un vinculo, que me ató durante demasiado tiempo. O tal vez, deba decir, al que me até durante un tiempo. Pero ahora soy consciente que acabo. Leí la última página y el libro está ya cerrado.
Y no, no siento pena por que el libro haya terminado, se parecía demasiado al libro que estoy leyendo, demasiadas mentiras, demasiados engaños, demasiado teatro (en el peor sentido de la palabra), varias veces he intentado dejarlo, pero la curiosidad me puede y continuo con el. Esperando con ganas que termine de una vez y la verdad o la mentira sean desveladas.
En este fin de libro de mi vida, han vuelto a hablar los actos. Como siempre con expresiones discordantes respecto a las palabras. Y he vuelto a percibir la farsa, la mentira y el engaño. Como epilogo de la parte que me toca de este libro diré que ha sido. Una bella decepción, un agridulce fracaso, un amargo sentimiento convertido al fin en alegría al cerrar por fin las tapas de esta historia.
Hoy me siento feliz por lo aprendido, me siento tranquilo y un poco extraño al mirar atrás. Pero me siento bien ahora, inmensamente bien.
Sin embargo no me siento mal, sino raro, simplemente raro. No se trata entonces de un arrepentimiento de algo que haya hecho o dejado de hacer. Es más bien el sentirme desligado de un vinculo, que me ató durante demasiado tiempo. O tal vez, deba decir, al que me até durante un tiempo. Pero ahora soy consciente que acabo. Leí la última página y el libro está ya cerrado.
Y no, no siento pena por que el libro haya terminado, se parecía demasiado al libro que estoy leyendo, demasiadas mentiras, demasiados engaños, demasiado teatro (en el peor sentido de la palabra), varias veces he intentado dejarlo, pero la curiosidad me puede y continuo con el. Esperando con ganas que termine de una vez y la verdad o la mentira sean desveladas.
En este fin de libro de mi vida, han vuelto a hablar los actos. Como siempre con expresiones discordantes respecto a las palabras. Y he vuelto a percibir la farsa, la mentira y el engaño. Como epilogo de la parte que me toca de este libro diré que ha sido. Una bella decepción, un agridulce fracaso, un amargo sentimiento convertido al fin en alegría al cerrar por fin las tapas de esta historia.
Hoy me siento feliz por lo aprendido, me siento tranquilo y un poco extraño al mirar atrás. Pero me siento bien ahora, inmensamente bien.
3 comentarios:
Creo que la vida no es más que capítulos de un libro que van pasando. Unos amargos y otros muy muy dulces. Pero siempre hay que seguir pasando página. Quién sabe lo que nos depara el siguiente capítulo?
Te llamaré antes de lo que imaginas.
Me alegro muchisismo que te sientas inmensamente bien, me alegro :-)
Gracias, cambio de libro y de tema, Por que no reir un rato?
Gracias a las dos.
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